domingo, 17 de septiembre de 2006

Un Ejemplo de concecuencia

Cuatro testimonios en la WEB, relativos al primer Recurso de Amparo presentado durante la Dictadura por Bernardo Leighton en favor de Carlos Briones y otros.


En cada mes de septiembre nos vienen a la mente los días del fatídico año 1973. Quisiéramos a veces tener mayor espacio en nuestras mentes para otros asuntos más alegres y, a pesar del esfuerzo que hacemos, vuelven esas terribles imágenes de La Moneda en llamas y los cientos de detenidos en el Estadio Nacional y otros tantos lugares de triste memoria…Vuelve el recuerdo del dolor.

Sin embargo, en medio de tanto dolor existió – existió, en todo el sentido de este verbo – un humanista cristiano que se enfrentó a la Dictadura desde las primeras horas. Como ya recordamos hace unos días, suscribió, el día 13 de septiembre de 1973, en conjunto con otros quince camaradas una Declaración Política oponiéndose al Golpe de Estado. Pero, al día siguiente, el 14 de septiembre de 1973, continuó su labor mediante la presentación de un Recurso de Amparo a favor de varios dirigentes de la Unidad Popular que habían sido detenidos injustamente.

…Dan ganas de gritar… ¡Ese era don Bernardo Leighton!...

…¡Juventud Chilena… Adelante!...

A continuación podrán encontrar algunas direcciones Web donde se relatan los hechos relativos a ese primer Recurso de Amparo presentado en la Dictadura.

A) El primer texto que se reproduce en este sencillo homenaje se encuentra en la dirección web:
http://www.chipsites.com/derchos/dictadura_poder_3_esp.html

“RECHAZO A LA PRIMERA PETICIÓN DE RECURSOS DE AMPARO"

El 14 de septiembre de 1973, el dirigente del Partido Demócrata Cristiano y ex ministro Bernardo Leighton pidió un recurso de amparo para Carlos Briones, Clodomiro Almeyda, Jorge Tapia, Claudio Jimeno, Oscar Waiss, Luis Armando Garfias y Alvaro Morel, todos detenidos en un regimiento. La policía de investigaciones informó a la Corte Suprema que ninguna de estas personas habían sido privadas de libertad y que no había información al respecto del Ministerio del Interior.
Sólo en base a este informe, la Corte Suprema negó la petición de Leighton afirmando que "...la Junta Militar declaró estado de sitio en todo el país, lo que permite arrestos y mantención de las personas en lugares que no son prisiones..."
Esta petición fue la primera rechazada basándose en el criterio que se utilizaría posteriormente.
La decisión es sorprendente por varios motivos, según señaló el ex abogado de la Vicaría de la Solidaridad Roberto Garretón:
La decisión reconoce tácitamente el nuevo régimen que se instauró por medio de las armas, sin entregar razones
La declaración hace referencia al estado de sitio en circunstancias en que fue declarado el 18 de septiembre, cinco días después que se entabló la demanda
Pero más serio que todo lo anterior, señala Garretón, es el hecho de que la Corte Suprema no sabía si las personas estaban o no detenidas
El informe de Investigaciones que se utilizó para tomar la decisión sólo clarificaba que no se habían emitido órdenes judiciales de arresto
La Corte Suprema concluyó que ningún arresto ordenado por las fuerzas de gobierno era ilegal, sosteniendo que la declaración de estado de sitio era suficiente para permitir cualquier detención, sin la orden pertinente.
Varias de las personas para las cuales Leighton pidió recurso de amparo, permanecen desaparecidas aún hoy en día.”.

B) El segundo relato que se incluye se encuentra en un Blog que escribe el camarada Otto Boye, y en el cual se puede encontrar una detallada biografía de Bernardo Leighton.
La dirección es:
http://hermanobernardo-oboye.blogspot.com/2006/07/capitulo-xvi.html (publicado en este blog)

“Al día siguiente de ser entregado este documento a la prensa –se refiere a la declaración política del 13 de septiembre de 1973 suscrita por 16 dirigentes demócrata cristianos que se pronunciaron contra el Golpe Militar - , que sólo sale al mundo por los telex de las agencias internacionales de noticias, Leighton, a petición del abogado Eduardo Long Alessandri, interpone, ante la Corte de Apelaciones de Santiago, un recurso de amparo telefónico en favor de Carlos Briones, Clodomiro Almeyda, Jorge Tapia, Claudio Jimeno, Oscar Waiss, Luis Armando Garfias y Alvaro Morel, que habían sido detenidos en un regimiento. El recurso es rechazado ese mismo día 14 de septiembre de 1973, en razón de que el Estado de Sitio impuesto autoriza a detener personas en lugares que no sean cárceles. Se inicia así un largo y lastimoso proceso de negación a conocer de estos casos por parte de los Tribunales de Justicia, con alto costo en prestigio para el Poder Judicial.”.

C) El tercer testimonio que se reproduce lo encontramos en una Página Web que testimonia diversas violaciones a los Derechos Humanos que ocurrieron en la Dictadura Militar.
La dirección es:
http://www.memoriaviva.com/Tortura/nosotros/_111_220.pdf

“Rechazo a la primera petición de recursos de amparo"

El 14 de septiembre de 1973, el dirigente del Partido Demócrata Cristiano y ex ministro Bernardo Leighton pidió recursos de protección para Carlos Briones, Clodomiro Almeyda, Jorge Tapia, Claudio Jimeno, Oscar Waiss, Luis Armando Garfias y Álvaro Morel, todos detenidos en un regimiento. La policía de investigacio­nes informó a la Corte Suprema que ninguna de estas personas habían sido privadas de libertad y que no había información al respecto del Ministerio del Interior.
Sólo en base a este informe, la Corte Suprema negó la petición de Leighton afirmando que
“...la Junta Militar declaró estado de sitio en todo el país, lo que permite arrestos y mantención de las personas en lugares que no son prisiones...”
Varias de las personas para las cuales Leighton pidió recurso de amparo, permanecen desaparecidas aún hoy en día.”.

D) El cuarto texto citado se puede encontrar íntegro en la Página Web de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En él se describen las condiciones de los Derechos Humanos en nuestro Chile en los primeros meses de la Dictadura Militar.
La dirección es:
http://www.cidh.oas.org/countryrep/Chile74sp/cap.2b.htm

“…Esta ha sido jurisprudencia invariable de la Corte Suprema, reafirmada por la sentencia de la I. Corte de Apelaciones de Santiago, de fecha 14 de septiembre de 1973, que denegó el recurso de amparo interpuesto por el ex Diputado don Bernardo Leighton Guzmán, en favor de varios abogados que habían sido detenidos, entre ellos los ex-ministros de Estado, don Carlos Briones, don Clodomiro Almeyda y don Jorge Tapia.
El Iltmo. Tribunal estimó:
“Que por Decreto Ley Nº 1, de fecha de ayer, la Junta de Gobierno Militar declaró el estado de sitio en todo el territorio nacional, lo que permite arrestar a las personas en lugares que no sean cárceles ni otros que estén destinados a la detención o prisión de reos comunes.
Que, por consiguiente, la circunstancia de que las personas en cuyo favor se recurre de amparo se encontrarían detenidas en algún Regimiento –según se expresa a fs. 1, la Junta de Gobierno Militar ha hecho uso de una atribución que le concede el art. 72 del Código de Justicia Militar, en relación con el Nº 17 del Art. 72 de la Constitución Política del Estado.
Y de acuerdo con lo dispuesto en el art. 206 del Código de Proc. Penal, se declara sin lugar el recurso de amparo interpuesto telefónicamente en favor de las personas que se mencionan a fs. 1.
Archívese si no se apelare. Nº 516 – 73”

Al final de este breve testimonio acerca de un hombre valiente y consecuente con sus ideas, sólo queda desear que seamos capaces de hacer honor a su memoria.

Hasta siempre… Camarada Leighton…




Juan Miguel Jara, septiembre del año 2006

sábado, 16 de septiembre de 2006

Saludo de Fiestas Patrias

viernes, 8 de septiembre de 2006

Invitación Alcalde Carlos Arellano B.


Nuestro alcalde, Carlos Arellano Baeza ha entregado una invitación a todos los militantes de nuestro partido para participar en un encuentro ecuménico que se celebrará el día lunes 11 de septiembre a las 11:00 en el salón de actos de la Ilustre Municipalidad de Rancagua.

En esta significativa fecha queremos encontrarnos en un ambiente de paz, de recogimiento y de reflexión, pensando en que Chile es hoy un país distinto que avanza y que progresa de cara a los nuevos desafíos que el porvenir nos depara.

Actividades del Diputado Latorre en la Región

SALUDO A LA PATRIA, TRADICION NANCAGUINA :
(NANCAGUA, 01/09/06)

Con mucho agrado, el Diputado Juan Carlos Latorre concurrió al Gimnasio cubierto municipal de Nancagua, para participar en el tradicional “SALUDO A LA PATRIA” , que se realiza en estacomunidad el día 1º de septiembre cada año, como parte de la celebración del mes de la Independencia Nacional. En esta ocasión le acompañó su esposa, Ximena Rincón, ex Intendente de Santiago. El público asistente al evento, realizado a las 20:00 hrs. del viernes 1º de septiembre, entregaron demostraciones de cariño al matrimonio Latorre-Rincón, quienes compartieron esta fiesta integrados al jolgorio de los nancaguinos.

LAS ORGANIZACIONES COMUNITARIAS DE PICHILEMU HICIERON SUS PROPUESTAS
(PICHILEMU, 01/06/09)

Un serio y provechoso trabajo de comisiones y una enriquecedora sesión plenaria se desarrollan desde las 14:00 hrs. en el centro de actividades comunitarias de Pichilemu, con participación de las instituciones sociales, deportivas, culturales y vecinales de la comuna, que , por intermedio de sus dirigentes, platearon sus problemas y propuestas al Alcalde (Jorge Vargas ), al Intendente Regional (Héctor Leiva), a los Seremis de Educación (José Alvarez), Salud (Genaro González), Vivienda (Silvia Tasville) y al Diputado Juan Carlos Latorre.


DIPUTADO LATORRE LLAMA A ATRABAJAR ASOCIADOS A LOS MUNICIPIOS RURALES:

En una condensada clase magistral se transformó el saludo el saludo Juan Carlos Latorre Carmona (Distrito 35) a los asistentes al “Encuentro Nacional de Municipalidades Rurales” evento desarrollado en Nancagua los días 31 de agosto, 1 y 2 de septiembre del año en curso. En la oportunidad, Latorre instó a los alcaldes y concejales participantes a fortalecer la organización de los municipios rurales, ya que tienen una realidad muy distinta a la de los municipios calificados como urbanos. “Sólo asociándose y realizando actividades participativas, como este encuentro, se podrán plantear con fuerza y claridad la situaciones propias de la ruralidad que deben enfrentar estos gobiernos comunales ; expresó Latorre. acompañado por el Alcalde anfitrión (Nancagua), Eduardo Escanilla, también varios Concejales saludaron afectuosamente al Diputado Latorre, expresando que le reconocerán la gran labor realizada como ex Subsecretario de OOPP.


REFUERZAN PROTECCION DE POBLACION “PUENTE TAPADO” DE PALMILLA.
(PALMILLA 01.09.06)

“Fundamental ha sido la gestión de nuestro parlamentario, don Juan Carlos Latorre C., para comprometer al Ministerio de OOPP en la protección de la población “puente tapado” de nuestra comuna, manifestó el Alcalde de Palmilla, Nelson Cabrera Marambio, al término de la reunión de trabajo efectuada el viernes 1º de septiembre en dependencias de ese municipio, en la que los concurrentes ( Diputado Latorre, Alcalde Cabrera, Director Nacional de Vialidad, Jefe de Obras Fluviales y Director de Obras Municipales de Palmilla) arribaron a provechosos acuerdos para lograr la protección apropiada de la población antes señalada, la que se construyó en 1986 en un sector ribereño del Río Tinguiririca (Puente Tapado) que cada año sufre peligrosas crecidas y desbordes.


Invitación de la presienta comunal de Machalí

Estimados Amigos y Camaradas:

Por este intermedio deseo invitarlos a todos ustedes, a una anticuchada defraternidad que haremos en la Sede del Partido Demócrata Cristiano de laComuna de Machali, ubicada en San Juan 676, costado Salsoteca San Juan SanJuan.

Esta actividad comenzará a contar de las 19:30 horas, por lo tanto quieroque sepan que todos los camaradas de Machali estaremos esperándolos,recuenden que a su casa no más llegan.
Con mucho cariño y afecto,

Doris Valdivia M.
Presidente Comunal
Machali

martes, 5 de septiembre de 2006

Por una política de la vida en libertad

Por una política de la vida en libertad


Señalamos que la “píldora del día después” sólo puede indicarse como una medida extraordinaria y extrema, porque en caso contrario puede ayudar a promover una sexualidad precoz, no responsable y que expanda pandemias que nuestro sistema de salud combate, como es el caso del Sida. El hecho que estas realidades existan no significa que debamos aceptarlas ni menos ampararlas.
Tras el anuncio del Ministerio de Salud de promover nuevas políticas y programas de regulación de la fertilidad en Chile, que incluyen entregar píldoras de anticoncepción hormonal de emergencia, conocidas como “píldoras del día después”, a mayores de 14 años y sin el consentimiento de sus padres, queremos señalar:

1.- Que la Democracia Cristiana apoya las medidas de regulación de la fertilidad de manera que los embarazos sean producto de una decisión libre y responsable de la pareja, siempre y cuando dichas medidas no atenten contra la vida del que está por nacer.

2.- Que dicha política debe apuntar a prevenir el embarazo adolescente y no deseado. Sabemos que estas realidades golpean especialmente a los sectores populares. Sin embargo, consideramos que el Estado debiera centrar sus esfuerzos en políticas activas de educación sexual y prevención del embarazo, pues más que preocuparnos del “día después”, debiéramos poner el acento en el día antes.

3.- Compartimos la molestia en la población acerca de la manifiesta inequidad existente actualmente en el acceso a métodos anticonceptivos. Por ello reclamamos de mayores recursos a la hora de informar y ofrecer métodos de planificación familiar y anticonceptivos más seguros, con menos efectos colaterales. De hecho estos métodos están, al igual que la “píldora del día después”, a disposición de todos los que pueden pagarlo.

4.- Por ello, la Democracia Cristiana considera que no es la solución poner la referida píldora a disposición de todos, como un método habitual de prevención del embarazo. Señalamos que la “píldora del día después” sólo puede indicarse como una medida extraordinaria y extrema, porque en caso contrario puede ayudar a promover una sexualidad precoz, no responsable y que expanda pandemias que nuestro sistema de salud combate, como es el caso del Sida. El hecho que estas realidades existan no significa que debamos aceptarlas ni menos ampararlas.


5.- Una política humanista debe promover la vida, particularmente de los más desprotegidos. Decimos especialmente esto dado que en Chile hay trescientos mil niños menos que en el censo de 1992, que más del cincuenta por ciento de ellos nace fuera del matrimonio y mayoritariamente son hijos de mujeres de los sectores de escasos recursos. Por ello sostenemos que el Estado de Chile debiera promover la maternidad y ayudar a optar por ella cada vez que una mujer chilena tenga dudas acerca del camino a seguir.

6.- En consecuencia, la mujer que experimenta un embarazo no deseado, para que pueda tener libertad, el Estado debiera asegurarle posibilidades reales de llevar a feliz término el embarazo y ejercer su maternidad en plenitud. Para ello se requeriría de una política estatal que subsidiara generosamente casas de acogida, mejorara los procedimientos de adopción y suplementara el presupuesto de justicia en tribunales de familia y demás medidas afines. Desde ya la Democracia Cristiana reclama por ella. Por una política de la vida en libertad.

7.- Todo lo dicho es especialmente cierto cuando estamos hablando de jóvenes menores de 18 años y a los cuales se les podría facilitar estos medios de anticoncepción de emergencia sin el consentimiento de los padres. La Democracia Cristiana es partidaria de promover las familias y realizar políticas educativas, de vivienda, laboral, sanitaria y previsional que las fortalezcan y no las debiliten.

8.- Finalmente, creemos que la prudencia y un adecuado tratamiento de estos temas ameritaba un procedimiento que propendiese al consenso social. Eso es lo que permite aplicar políticas públicas de largo plazo. Un programa que ataque la triste realidad que en una comuna popular los embarazos adolescentes sean treinta y cinco veces más frecuentes que en una comuna de altos ingresos requiere de acciones muy distintas a la simple promoción de una píldora en particular. Por lo tanto y mientras no se aclaren nuestras legítimas dudas, no nos pronunciamos respecto de esta medida.

PALABRAS SOLEDAD ALVEAR EN ROMERÍA EDUARDO FREI MONTALVA

PALABRAS SOLEDAD ALVEAR EN ROMERÍA EDUARDO FREI MONTALVA

“Que amargo ha sido volver a recordar la muerte de don Eduardo Frei Montalva. Ese 22 de enero de 1982 una tristeza de muerte se posó violentamente en nuestros espíritus, cuando más lo necesitábamos se nos iba.

Sentimientos que nos volvieron a embargar estas últimas dos semanas, cuando como pesadas gotas de ira, fueron cayendo sobre nosotros, esas imágenes de ultrajante menosprecio de uno de los grandes de la patria.

Y volvieron a nuestros corazones las preguntas que no tienen racional respuesta. ¿Qué son las cosas de los hombres y mujeres, sino dolor, enfermedad, ignorancia, maldad y muerte?

Un cansado sabio del Antiguo Testamento se quejaba hace 2.200 años atrás: hay veces que sentimos que en esta vida “todo es decepción y cazar viento” y que a medida que crecemos en sabiduría crecemos en pesar, pues “el que acumula conocimientos acumula dolor” (Qohelet 1,18)

¿Será este el destino de Eduardo Frei Montalva? ¿Tiene su vida un sentido y su obra un destino?

¿Qué quedará de la obra de ese hombre que se propuso dar dignidad al trabajador, tierra al campesino y esperanza al afligido?

Muchos de nuestros jóvenes, ante este mundo de injusticia sentirán que es cierto lo que afirma el sabio de la antigüedad: “Una generación se va y otra viene y la tierra está siempre igual”. (Qohelet 1,4) “Por doquier se oprime el pobre y se conculca el derecho y la justicia”. (Qohelet 15.7)

¿Cómo no sentir la vigencia y verdad de esas palabras cuando veíamos la semana pasada dudas que rodean la muerte de nuestro Presidente Eduardo Frei Montalva? ¿Qué sentido tenía volver a vivir estos horrores ya pasados?

La respuesta a estas preguntas de angustia, se me hizo presente bajo la forma del recuerdo de niña, la voz del hombre de la Patria Joven en la que participé siendo niña, volvió a remecer mi alma. Y entendí y hoy entiendo, que el dolor de estos últimos días tiene sentido y destino.

Hay un hombre, un cuerpo, un alma, un legado que entregar a las nuevas generaciones.
Joven chileno, el que nació tras el 5 de octubre de octubre de 1988, a ti te dirijo estas palabras de recuerdo agradecido y de promesa renovada.

Hoy, en este campo de muerte, te quiero hablar de la vida de un hombre que un 21 de junio de 1964, en aquel entonces Parque Cousiño, ante centenares de miles de personas y jóvenes escuchamos, “ustedes jóvenes que han marchado, son mucho más que un partido, son verdaderamente la Patria Joven que se ha puesto en marcha”.

Joven de la generación del bicentenario, a ti te digo que te mienten quienes te dicen que los sueños no se pueden hacer realidad, que esta vida es sólo un lento transitar de placeres infecundos y dolores sin sentido. Te lo dice quien en esa tarde de juventud de 1964 expresó: “ustedes muchachos del Norte traen la lección del heroísmo. En sus pies hay sal de la pampa y polvo del desierto, es el Norte que llega. Ustedes muchachos del Sur con sus canciones han conmovido a las araucarias y a los milenarios alerces, cuyos troncos calcinados parecen al viajero cementerios de héroes antiguos. Traen ustedes en su mirada los lagos, los ríos y los bosques, y en sus manos los frutos de nuestra tierra. Ustedes han venido franqueados por dos compañeros, la cordillera y el mar, que nunca abandona al chileno”.


¿Qué buscábamos, esos centenares de miles de jóvenes que allí nos congregamos? Nada menos que escuchar en la voz del líder de juventudes, el grito de la tierra chilena. Esa que decía “¡Cuídenme para que yo no me vaya hasta el mar y se queden ustedes sin territorio que cultivar! ¿Qué nos dicen los ríos? ¡Sujétenme porque cada litro de mi agua es para fecundar su tierra! ¿Qué nos grita el árbol? ¡No me quemen! No me destrocen inútilmente porque hay muchos años en mi corazón para servirte, para traerte lluvia, para sujetar desiertos, para regular tus ríos”.

El orador emocionado nos llamaba a grandes cosas, “Con ustedes vamos a construir el desarrollo económico de Chile. Vamos a levantar la condición de la agricultura chilena para que la tierra alimente al pueblo de Chile. Vamos a desarrollar la industria, vamos a hacer una audaz política minera. Vamos a conquistar los mercados del mundo, para que no sólo salga de nuestro país el fruto y la tierra bruta, sino que productos elaborados por el trabajo chileno convertidos en algo noble y de valor”.

Y para eso, don Eduardo Frei Montalva necesitaba una juventud que fuera más que entusiasmo, “para que la juventud pueda significar algo para el país, debe poner un corazón limpio y puro…Por eso mismo les digo hoy a ustedes jóvenes, mantengan el corazón limpio porque así servirán a su partido, así servirán a su patria. Tengan ustedes no sólo gritos. Sean portadores de un mensaje”

Y Eduardo Frei Montalva tuvo esa juventud que se hizo patria, la de 1810, la de 1879, la de 1891, la de 1964. Como nos dijo, ¡ustedes son la Patria sí, gracias a Dios!

Y al final de su mandato pudo decir que había chilenizado el cobre; dado la tierra al que la trabajaba; realizada la reforma educacional; hechas la sindicalización obrera y campesina y la promoción popular. Las alas de Chile volaron muy altas en libertad y su estrella solitaria iluminó poderosa el cielo de la humanidad que pedía justicia.

Pero no había arrogancia en su corazón. Por ello, en su ultimo mensaje al Congreso, al señalarle a su juventud que una revolución en libertad había fecundado el país de una manera irreversible, sostuvo que quería “sobretodo decir que si algo he aprendido en estos años es que un hombre no es más que un hombre”. Por eso, pedía perdón por sus errores y agradecía a su partido, a sus amigos y colaboradores sin los cuales nada hubiese podido hacer.


La última ocasión solemne en que habló a nombre de los que representaban la continuidad histórica de Chile y la voluntad de la inmensa mayoría de los chilenos fue el 27 de agosto de 1980, en un teatro Caupolicán repleto de hombres y mujeres libres. Se opuso con decisión a un plebiscito que no dudó en tildar de ilegitimo y de una constitución que llamó autoritaria. Dijo sus verdades, la democracia no era un caos. La inmensa mayoría de los chilenos quería vivir en paz y en orden; que se respetasen sus derechos, que desapareciera el temor.

Fracasado en su intento de detener lo indetenible, votó que No y soportó la persecución en el exilio de Andrés Zaldívar y Jaime Castillo.

Joven chileno cuando el sol del mediodía ilumina este campo donde duermen los Presidentes de Chile, quiero decirte que la vida y obra de ese hombre que hoy nos congrega fue coronada por las palabras de otro grande del siglo XX: Raúl Silva Henríquez. El Cardenal de la Vicaria de la Solidaridad sostuvo en su homilía que también debemos arrebatar del olvido que “Frei fue aquel hombre profundamente cristiano que vio a Cristo reflejado en su pueblo” Por eso, el Cardenal se imaginó al propio Señor diciéndole al presidente de los campesinos de Chile, “Venid a mí bendito Padre, porque cuando yo tuve hambre tú me diste de comer en los pobres de Chile. Yo estaba sin casa y tú procuraste una habitación digna para mí. No tenía tierra para trabajar y tú supiste reconocerme a los campesinos. Yo estaba en la cárcel y tú me fuiste a ver. Yo me encontraba humillado y tú levantaste la voz para defender mi dignidad”

Joven chileno, tú que andas buscando un modelo que imitar, una guía que seguir, una causa de abrazar, una empresa que iniciar en esta mañana de dolor los democratacristianos con humildad te pedimos que dirijas tu vista en dirección al Presidente de la Patria Joven.

Joven del bicentenario, no todo lo humano está llamado a ser olvidado, ni a morir.

Joven del nuevo amanecer de nuestra patria, la injusticia puede ser derrotada y la dignidad de la vida y del humilde enaltecida.

Sea Eduardo Frei Montalva presidente de la Patria Joven, testimonio y prueba que ello es posible.

lunes, 4 de septiembre de 2006

Declaración de principios de la Democracia Cristiana

Declaración de Principios
Partido Demócrata Cristiano de Chile.


El Partido Demócrata Cristiano de Chile se formó el 28 de julio de 1957 El PDC tiene por misión realizar una verdadera democracia, en la que el hombre pueda obtener su pleno desarrollo espiritual y material.

En esta tarea de liberación humana, da expresión a una política inspirada en el concepto cristiano de la vida, que impulsa el ascenso de las fuerzas populares tendientes a transformar las estructuras de la sociedad de nuestro tiempo.

Sus aspiraciones forman el patrimonio de quienes trabajan por la dignidad y el progreso del hombre, para llevarlas a efecto llama a todos los chilenos.

El PDC proclama como fundamentales los derechos de la persona humana. Reconoce su naturaleza libre, su trascendencia espiritual, su realización en la vida familiar y colectiva, su derecho a la educación, al trabajo y a la seguridad. Tales derechos son anteriores al Estado, por lo que sus instituciones deben garantizarlos integralmente, junto con otorgar a la sociedad los medios para someter sus ejercicios a las exigencias del bien común.

La DC alienta con energía la liberación de los trabajadores de la injusticia y el advenimiento de un mundo sin estratos sociales y fundamenta en tales propósitos su vocación popular. El dinamismo de las clases proletarias, en su lucha por la justicia y la libertad, será capaz de sobrepasar y sustituir las estructuras del capitalismo y el socialismo, hasta que se excluya ya todo el vestigio de explotación de una clase por otra y toda limitación con respecto a la personalidad.

El PDC sostiene las normas de la democracia, establecidas en la ley y aplicadas por legítima autoridad, por cuanto permiten una forma de gobierno que represente los derechos humanos, la convivencia positiva entre hombres de ideas discrepantes y la progresiva evolución social.

Lucha por una democracia amplia, abierta a la masa popular, sin discriminaciones políticas, religiosas o de clases, en que sea efectiva la igualdad de derechos, oportunidades y deberes para todas las personas y grupos sociales.

Denuncia las modalidades restringidas de la actual democracia que mantienen las injusticias básicas del régimen establecido y condena categóricamente los totalitarismos fascistas y comunistas, como toda clase de dictaduras.

Reconoce el derecho de la democracia a preservar su estructura, sin que para ello pueda recurrir a medios reñidos con sus principios ni impedir su racional evolución; y en la práctica misma de la libertad y de la vida democrática se encuentran las más firmes garantías de su estabilidad.

La DC defiende la clara distinción e independencia de los poderes del Estado y el equilibrado contrapeso de sus funciones, y exige de los gobernantes una conducta ejemplar, la plena responsabilidad de sus actos y una verdadera capacidad para dirigir los intereses colectivos.
El PDC defiende a la familia como célula básica de la sociedad y procura el fortalecimiento de sus vínculos, la dignificación de la mujer y el resguardo del porvenir de los hijos. Reconoce especialmente el derecho familiar a la vivienda, a la educación, la economía y la seguridad social.

Para que el hombre común participe más directamente en la vida colectiva y para asegurar una forma de gobierno más democrática y descentralizada, que conduzca a una integración social sin divisiones artificiales, la DC promueve el más amplio desarrollo de las entidades intermedias entre el individuo y el Estado y su reconocimiento en las instituciones de derecho. Impulsa, por tanto, el robustecimiento de los organismos regionales y de los municipios, de las asociaciones de carácter profesional y cultural, de los sindicatos, cooperativas y juntas de pobladores.

El PDC aspira a la instauración de una economía humana, en que la producción esté ordenada con miras al bien común y satisfaga en forma creciente las necesidades de la población y, en especial, de los sectores de escasos recursos.

La economía humana hace posible que los valores de orden ético y la voluntad colectiva de organizar el progreso de la comunidad, se conviertan en factores dinámicos del desarrollo.

La DC afirma que el poder económico no debe descansar ni en los individuos animados por el afán de la ganancia ilimitada, ni en el Estado monopolista. La economía humana tiende a agrupar a los hombres en comunidades de trabajo, dueñas del capital y de los medios de producción y concordantes en sus objetivos, en expresión superior de esa vida comunitaria, sin que sea posible a que actúe al interés de grupos opresores.

El Estado debe promover la expansión de la economía de acuerdo con una planificación general, democráticamente gestada, que coordine las actividades particulares y públicas, en que la libre iniciativa y el espíritu de lucro, como elementos estimulantes de la economía, deben estar subordinados a las normas morales y al interés de la colectividad.

El PDC propugna la estabilidad de los empleos y la creciente participación de los trabajadores en las utilidades, gestión y propiedad de las empresas.

El derecho natural de la propiedad es común a todos los hombres, sin excepciones, por lo que un orden social que, valiéndose de tal derecho, excluya prácticamente del acceso a ella a la gran mayoría y permita a unos pocos representar, dirigir y dominar a los demás, es un orden injusto y contrario a la naturaleza, que vulnera el principio de la propiedad.

El bien común debe regular el régimen de propiedad de modo que ésta, en sus formas individual y colectiva, asegure el desarrollo de la persona, la familia y la sociedad.

La DC impulsa el sistema de comunidad o el cooperativismo, respecto de los medios de producción que requieren el trabajo de muchos hombres y mujeres, y reconoce al estado el derecho y la competencia para promover aquellas empresas que excedan la capacidad particular o constituyen factores vitales de la economía.

La propiedad agraria debe sobrepasar las formas de latifundio y minifundio, para vincular efectivamente a la tierra a los que trabajan en ella, para asegurar el mejor aprovechamiento de los suelos y de los recursos de la técnica moderna y garantizar la alimentación del pueblo.

El Estado, en su función educacional, debe respetar el derecho de la familia a orientar la educación de los hijos asegurándole, por la repartición proporcional de sus recursos, el libre y efectivo cumplimiento de tal fin, a través de la enseñanza física o particular.

El PDC promueve el desarrollo más amplio de la educación en todos sus grados, y el real acceso a ella de todos los sectores sociales, al mismo tiempo que defiende la dignidad del profesorado, concordante con la responsabilidad de su función.

Es una obligación fundamental de la democracia, proporcionar a la juventud de escasos recursos los medios necesarios para su educación, ya que sólo por la calidad moral, la formación científica, el espíritu de trabajo y el valor personal, deberán constituirse las jerarquías nacionales.

El PDC sustenta el más amplio derecho de los empleados, obreros y campesinos, a organizarse en sindicatos, federaciones y confederaciones sindicales, y reclama un régimen jurídico que garantice de manera efectiva ese derecho y la igualdad esencial en el trabajo de todos los trabajadores.

El sindicato como elemento forjador de la conciencia obrera y del movimiento social, es instrumento de liberación y dignificación proletarias y medio insustituible para hacer valer el aporte de los trabajadores a la comunidad y reclamar el mejoramiento de los niveles de su existencia.

La DC desecha las tácticas extremistas como propias de una etapa ya superada del sindicalismo, y afirma que éste tiene la responsabilidad de trabajar por las soluciones progresivas y concretas que los problemas sociales y económicos admitan. La organización sindical debe actuar libre de toda tutela estatal, partidista o patronal para llevar adelante sus reivindicaciones con la máxima unidad.

Transformar desde dentro, por métodos democráticos, las formas establecidas bajo el sistema individualista liberal o bajo el colectivismo estatal, es misión del sindicalismo en nuestro tiempo, a fin de estructurar un mundo en que el trabajo sea medio de fraternidad y no objeto de injusticia.

La DC cree firmemente en la paz como orientadora de la vida internacional; la fundamenta en la justicia y en el bien común de los pueblos; y para promoverla y asegurarla señala la necesidad de fortalecer la organización jurídica de la comunidad mundial, otorgándole los medios para hacer más eficaz su acción. Defiende la autodeterminación de los pueblos y la igualdad jurídica de los estados contra toda forma del imperialismo y colonialismo; respalda el rechazo colectivo de la agresión y la solución pacífica de los conflictos, y alienta el intercambio cultural y comercial entre todas las naciones.

El PDC promueve el reconocimiento y el respeto universal de los derechos de la persona humana, repudia a los gobiernos dictatoriales y condena enérgicamente a los que realizan persecuciones religiosas, raciales o ideológicas.

Señala la obligación internacional de ayudar a los países subdesarrollados y tiene plena fe en que los pueblos del mundo serán capaces de orientar hacia la paz el progreso científico y técnico y de combatir sus frutos en beneficio de toda la humanidad.

El mundo, si no quiere destruirse a si mismo, está forzado a sustituir su falso equilibrio de los bloques, por el fortalecimiento del sistema de seguridad internacional, el avance del desarme y la proscripción absoluta de las armas nucleares.

El PDC reconoce la realidad hemisférica y cree que los organismos que la regulan deben garantizar el respeto de la soberanía, el justo trato económico y la aceptación equilibrada y recíproca de obligaciones mutuamente convenientes.

Por ser condición de su adelanto y de su efectiva participación en el concierto de las naciones, el acercamiento y la integración de los países latinoamericanos tienen particular importancia. Su común destino, con sólida base en la historia, debe encontrar un cauce desprovisto de todo espíritu hegemónico, capaz de integrar en forma progresiva y realista sus recursos y mercados, para propender a la mejor condición de vida de sus pueblos y para convertir sus grandes reservas espirituales y materiales en un aporte con rasgos propios a las nuevas formas de ordenamiento que surgen en el mundo.